Medellín, abril 8 de 2009
Ayer en la tarde, la niña de 6 años Valeria Molina cometió una imprudencia delante de un hombre obeso con quien compartía cabina en la línea J del Metrocable. Según testigos, cuando la cabina inició el ascenso hacia la estación Juan XXIII dio la impresión de que lo hacía más lento que las demás, y en ese momento la niña intervino: “¡Es culpa de ese señor tan gordote!”, gritó, señalándolo con el dedo índice. De inmediato, Sandra Jiménez, madre de Valeria, la reprendió y se disculpó con el pasajero: “Qué pena con usted señor, qué vergüenza, entienda que la niña está muy chiquita”. Madre e hija utilizan frecuentemente esta línea del Metrocable: “Es la primera vez que la niña se me asusta… fue que la cabina tambaleó al subir y nunca había pasado”, explicó Sandra. El afectado, Alberto Tobón de 56 años, 108 kilos de peso y dueño del 50% de una salsamentaria, no le dio importancia al hecho: “Así son los culicagaos, inocentes, pero sí hay que educarlos para que respeten en un futuro”, manifestó, con los brazos apoyados en su estómago. (Para A-Pin, informó R.)