Zócalo, Puebla (México) - Por leonardo-canon-rubiano en Flickr

(Puebla, México, APin) Ayer en la tarde, cerca a la plaza de El Zócalo, el señor Eduardo Guerrero dejó caer dos bolas de helado al distraerse mirando a una mujer que pasaba. “Llevaba dos helados de fresa, uno para mi novia y otro para mi suegra, y me topé con aquella muchacha… Debo confesar que era muy linda y no pude evitar mirarla”, declaró el hombre, quien en ese momento perdió el control de los helados, que fueron a parar al piso. Este diario pudo contactar a Laura Suarez, de 20 años, quien relató: “Yo iba caminando tranquila, cuando de pronto vi a un hombre que avanzaba hacia mí con dos helados en la mano, con una mirada muy lujuriosa. Me sentí completamente acosada”. La joven se mostró, no obstante, aliviada por el desenlace del suceso: “Él no tuvo otra opción que seguir su camino y tirar a la basura los conos vacíos. No pudo disfrutar sus helados, la justicia es dulce”, afirmó. Por su parte, Guerrero comentó: “Me siento mal, la miré de manera indebida y aprendí la lección, y además me costó más dinero y más tiempo”, tras lo cual prometió “no volver a hacerlo”: “O de hacerlo me aseguraré de tener tiempo y dinero suficiente”, precisó. (Informó: Livity)