Medellín (A-Pin). Dos meses demoró la señora Olga Arias, de 54 años, en darse cuenta de que un mico de peluche, regalo de su hijo mayor, emitía un sonido que simulaba el aullido propio del animal. “Cuando Jose me lo entregó no me dijo que si uno le apretaba la barriga aullaba”, afirmó la mujer, capacitadora y motivadora empresarial. El hecho se presentó ayer cuando una sobrina de la afectada sujetó con fuerza el vientre de “Elías” y éste ululó durante algunos segundos. José Eduardo Correa, hijo de Olga, contó que el animal de juguete fue adquirido en el centro de la ciudad: “Se emocionó toda con el mico, ahí mismo lo puso Elías y lo metió al tarro de vidrio”, relató el hombre, quien explicó que su progenitora le había pedido peluches expresamente de animales: “En ese tarro echa los peluches que le regalan”. A-Pin conoció que, efectivamente, la señora Arias tiene en su pieza un recipiente transparente a medio llenar con un cerdo, un león, un conejo y dos monos. “Pero la sensación es Elías porque todo el que entra lo pone a aullar”, puntualizó Olga.

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