Había una vez una niña muy inquieta. Se llamaba María Consuelo Hernández y siempre tenía que estar haciendo algo. Si no tenía las manos ocupadas, empezaba a cansoniar a la mamá hasta que le sacaba la rabia y se ganaba ...
Había una vez una niña muy inquieta. Se llamaba María Consuelo Hernández y siempre tenía que estar haciendo algo. Si no tenía las manos ocupadas, empezaba a cansoniar a la mamá hasta que le sacaba la rabia y se ganaba ...
Esta es la historia de una guacamaya que se llama Tavo, y que bajo sus plumas esconde el espíritu de una vieja jubilada de la fábrica de paños Vicuña. Es una guacamaya verde, con plumas azules en la frente, rojas ...
Ésta era una caja de madera sólo apta para tomates: con el tamaño exacto para acomodar diez kilos apretaditos y organizados de ese que llaman tomate de aliño. De un galpón de la Plaza Mayorista la sacaron, toda llena de tomates ...
Había una vez un paquete de bombas de colores que reposaba en la estantería de un almacén de cadena hasta que las compró don Leonardo Camargo, un comerciante que quería decorar la fiesta de bienvenida de su hija Carolina, que ...
Había una vez un par de cables que sólo servían para transportar energía eléctrica o para que los pájaros se pudieran posar en ellos a existir y picotear el tiempo. Y así pasaban sus días, negros, gruesos y apretados el ...